claves del antienvejecimiento

DRA. JANA GARCÍA CERRATO
Miembro de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL)

En los últimos años, la ciencia y la tecnología han revolucionado el mundo tal y como lo conocemos. En el ámbito de la gerontología, la ciencia que estudia como envejecemos, se ha producido recientemente un cambio de paradigma en el cual la edad cronológica marcada por nuestro nacimiento ha dejado de ser relevante como indicador preciso del proceso de envejecimiento. Ha nacido el concepto de edad biológica. Y encontrar la pócima mágica de la eterna juventud, las claves del antienvejecimiento, ocupa un espacio entre las principales preocupaciones de la sociedad moderna.

“Un cambio en los hábitos y la gestión de las emociones, puede llegar a revertir la edad biológica entre 15 y 20 años sobre la edad cronológica”

Nos preguntamos: ¿Se puede revertir la edad biológica? Pues, aunque parece un episodio de ciencia ficción, los marcadores que determinan la edad biológica pueden mejorarse consiguiendo los valores propios de hasta dos décadas por debajo de la edad cronológica.

Para lograrlo, el planteamiento que proponemos en Policlínica O´Donnell de Madrid, consiste en un enfoque multidisciplinar que integra actuaciones sobre los hábitos de vida, alimentación y la gestión de emociones, con el único requisito de la determinación por la voluntad de cambiar.

Los tres pilares del antienvejecimiento

La primera de las claves del antienvejecimiento es la motivación. Esencial para instaurar los hábitos de vida que tienen un impacto positivo en nuestra salud. Un cerebro motivado, es un cerebro joven.

La influencia de nuestro comportamiento puede incluso modular la expresión de los genes, tal y como se estudia en la epigenética. La doctora Elizabeth Blackburn (premio Nobel de Medicina), que investigó los factores que afectan a los telómeros, encargados de proteger nuestro ADN de su irreversible envejecimiento, dice: “nuestros telómeros nos escuchan, asimilan las instrucciones que le damos con nuestro modo de vida”. Al desarrollar un estilo de vida saludable, por ejemplo, a través de una alimentación adecuada, podemos lograr la activación de los genes relacionados con la reparación y la longevidad.

Por otra parte, igual de importante es sentirse joven y para ello los tratamientos de estética no invasivos son nuestros aliados. Vernos jóvenes y atractivos tiene un poderoso efecto sobre nuestras emociones y en última instancia nuestra salud, pues emoción y salud están estrechamente relacionadas.

Como decía Georg Christoph Lichtenberg: “Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here