Fármacos para la tensión: ¿Por la mañana o por la noche?

En los últimos años ha existido una controversia sobre el momento del día en que era preferible tomar la medicación antihipertensiva. En este artículo escrito para 'Biotech Magazine & News', su autor recuerda que un estudio español comparó el efecto de la toma matutina con la nocturna en más de 19.000 pacientes. Sus resultados fueron muy llamativos, encontrando un beneficio muy importante de la toma nocturna, que disminuyó en aproximadamente un 40 % la incidencia de eventos cardiovasculares. Ahora, en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología se han presentado los resultados de otro gran estudio, 'BedMed', que ha confirmado los resultados del ensayo TIME, también británico. La conclusión es que no se han encontrando diferencias en la incidencia de problemas cardiovasculares entre la toma matutina y la nocturna. Da igual

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Fármacos para la tensión: ¿Por la mañana o por la noche?
La controversia sobre si es mejor tomar la medicación antihipertensiva por la mañana o por la noche ha finalizado, con la conclusión de que no hay diferencias ni ventajas de una estrategia sobre otra. Foto: freepik

La hipertensión arterial es una enfermedad muy prevalente en nuestro entorno, que afecta a aproximadamente un 40% de la población adulta y a más del 50% de las personas de más de 65 años en España. Es un importante factor de riesgo cardiovascular, y su falta de control de asocia a una mayor incidencia de insuficiencia cardíaca, ictus, insuficiencia renal y enfermedad coronaria.

De hecho, es el factor de riesgo más importante para sufrir un ictus o una insuficiencia cardíaca. Afortunadamente, disponemos para su tratamiento de muchos fármacos, seguros y eficaces, pero, sin embargo, en más de la mitad de los casos, el control de la hipertensión arterial es inadecuado. Ello se debe a la ausencia de diagnóstico, a la falta de adherencia al tratamiento farmacológico o a la escasa concienciación social sobre la importancia de su control.

Número de tomas diarias

Una de las estrategias utilizadas para mejorar la adherencia al tratamiento es la disminución del número de tomas diarias de la medicación, que, con frecuencia, se concentra en una sola toma al día. Para ello, es habitual usar asociaciones de varios fármacos en una sola pastilla.

En los últimos años ha existido una controversia sobre el momento del día en que era preferible tomar la medicación antihipertensiva. Clásicamente se recomendaba tomarla por la mañana, tras levantarse de la cama, con el objetivo de tener mejor controladas las cifras de tensión durante el día, ya que por la noche, en la mayoría de las personas, incluyendo a los hipertensos, la presión arterial suele ser más baja (hipertensos deeper). Esto se debe a la presencia de un ritmo circadiano que afecta también a las cifras de presión arterial.

Sin embargo, en un porcentaje no despreciable de hipertensos, la presión arterial no baja por las noches, durante el sueño (non-deepers), y algunos estudios sugirieron que esta característica se asociaba a un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares y renales. De ahí surgió el concepto de cronoterapia para la hipertensión arterial, refcomendándose la toma de la medicación por la noche antes de acostarse, con el objetivo de reducir más las cifras tensionales nocturnas.

El estudio español Hygia comparó hace unos años el efecto de la toma matutina de la medicación antihipertensiva con la nocturna en más de 19.000 pacientes. Sus resultados fueron muy llamativos, encontrando un beneficio muy importante de la toma nocturna, que disminuyó en aproximadamente un 40% la incidencia de eventos cardiovasculares.

Sin embargo, este estudio ha sido muy criticado desde el punto de vista metodológico, y un estudio posterior, el TIME, realizado en Reino Unido y presentado hace dos años, no encontró diferencias pronósticas entre las dos estrategias, poniendo en duda los beneficios de la toma nocturna.

Londres marca la pauta

Muy recientemente, en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2024 celebrado en Londres se han presentado los resultados de otro gran estudio, el BedMed, que ha confirmado los resultados del TIME, no encontrando diferencias en la incidencia de problemas cardiovasculares entre la toma matutina y la nocturna.

En este estudio se han analizados dos grupos de edad, por una parte, en adultos jóvenes, con una edad media de 62-63 años, y por otra, en pacientes muy añosos, con una media de edad de 88 años (BedMed-FRAIL). En ambos grupos no hubo diferencias entre ambas estrategias cronológicas.

Se presentó además en el mismo congreso un metaanálisis de todos los estudios realizados sobre este tema, que confirmaron los resultados del TIME y del BedMed.

Parece, pues, que la controversia sobre si es mejor tomar la medicación antihipertensiva por la mañana o por la noche ha finalizado, con la conclusión de que no hay diferencias ni ventajas de una estrategia sobre otra.

El principal mensaje derivado de todos estos resultados es que lo importante es tomar la medicación antihipertensiva, da igual a la hora que sea, para controlar las cifras tensionales y evitar las nefastas consecuencias derivadas de su mal control.

Médico y paciente deben consensuar el momento del día en que es más cómodo y seguro el tomar la medicación, aunque, evidentemente, habrá casos concretos en que será mejor una hora u otra para el control de la hipertensión, dependiendo de las características del paciente y de la evolución del problema.