Bloquean una proteína clave del Alzheimer
La proteína galectina-3 está involucrada en enfermedades inflamatorias en el cerebro. Imagen: EMW

En los últimos años, ha quedado cada vez más claro para los investigadores que la proteína galectina-3 está involucrada en enfermedades inflamatorias en el cerebro. Un estudio dirigido por científicos de la Universidad sueca de Lund, con la participación de españoles e ingleses, muestra el papel clave que desempeña esta molécula en la enfermedad de Alzheimer. En un experimento con animales de laboratorio consiguieron bloquear esta proteína y el resultado fue que tanto la placa de Alzheimer como la carga inflamatoria disminuyeron.

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Los neurocientíficos Thomas Deierborg y Antonio Boza-Serrano, de la Universidad de de Lund, han conseguido bloquear la proteína galectina-3, clave en la enfermedad de Alzheimer. Foto: Lund University

Según las conclusiones del trabajo publicado en Acta Neuropathologica, la galectina-3 es un actor clave en la enfermedad de Alzheimer. Entre otras cosas, la enfermedad de Alzheimer implica la acumulación de placas amiloides fuera de las células y la proteína tau formando grumos dentro de las células nerviosas. Cuando nuestro sistema de defensa inmune descubre las placas, la respuesta inmune del cerebro se activa. Es precisamente en este mecanismo en el que la galectina-3 parece desempeñar un papel importante.

“El problema es que si esta respuesta inflamatoria se prolonga durante mucho tiempo, crea un ambiente tóxico que eventualmente lleva a la degradación y muerte de las células nerviosas, y al inicio de la enfermedad”, explica el neurocientífico Antonio Boza-Serrano, participante en este estudio.

Más proteína en cerebros con Alzheimer

“Hemos encontrado -añade Boza-Serrano- que esta proteína inflamatoria aumenta diez veces más en los cerebros de pacientes que fallecieron diagnosticados con el mal de Alzheimer y, especialmente, la encontramos en las microglías que se acumulan alrededor de las placas amiloides”.

Esta proteína también está involucrada en la inflamación en el caso de la enfermedad de Parkinson y después de un derrame cerebral. El hecho de que la proteína es apenas detectable en cerebros sanos, pero aumenta en los casos de inflamación es muy positivo desde el punto de vista de los fármacos, según los investigadores, ya que no quieren arriesgar un medicamento que afecte a otras células que no sean las responsables específicas del desarrollo de enfermedad. De hecho, es posible disminuir el efecto de la galectina-3 mediante el uso de inhibidores que evitan que la proteína sea activa en la inflamación.

Inhibidores de la galectina-3

“Cultivamos microglías en el laboratorio y agregamos la proteína presente en las placas de Alzheimer, lo que hizo que las células se volvieran muy activas desde el punto de vista de la inflamación. Pero cuando agregamos los inhibidores de la galectina-3, las microglías se volvieron “más suaves”, menos inflamatorias”, señala Tomas Deierborg, jefe de investigación en el Laboratorio experimental de Neuroinflamación de la Universidad de Lund.

Aunque los resultados clínicos son prometedores, los investigadores señalan que los estudios en los que inhibieron esa proteína se realizaron en líneas celulares, y los estudios sobre la ausencia del gen de la galectina-3 se llevaron a cabo en ratones.

“Hemos demostrado que al eliminar esa proteína, podemos disminuir la cantidad de placa e inflamación en los ratones, pero aún no hemos estudiado si esto funciona en los humanos. Hay muchas razones para continuar e investigar más a fondo. Si bien es un largo camino el que queda por recorrer, nuestra esperanza es que los resultados de nuestra investigación también puedan conducir a futuros tratamientos para la enfermedad de Alzheimer”, opina Tomas Deierborg.

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