Descubren más genes ligados al cáncer de mama
La identificación de estos nuevos genes contribuirá a una mejor comprensión del riesgo génico de este carcinoma. Imagen: kjpargeter/Freepik

Un estudio internacional a gran escala ha dado como fruto la identificación de nuevos genes asociados con el cáncer de mama. Los protagonistas son científicos de Canadá y de Gran Bretaña. La identificación de estos nuevos genes contribuirá a una mejor comprensión del riesgo génico de este carcinoma.

Los profesores Jacques Simard, de la Université Laval (Canadá), y Douglas Easton, de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), son los directores del estudio que difunde Nature Genetics. En él, han identificado nuevos genes asociados con el cáncer de mama que, eventualmente, podrían incluirse en las pruebas para identificar a mujeres con mayor riesgo de padecerlo.

Como explican en este estudio, para evaluar el papel de las variantes de codificación raras de manera más completa, realizaron un metanálisis en tres grandes conjuntos de datos de secuenciación del exoma completo, que contenían 26.368 casos femeninos y 217.673 controles femeninos.

Se realizaron pruebas de carga para el truncamiento de proteínas y variantes sin sentido raras en 15.616 y 18.601 genes, respectivamente. Se identificaron asociaciones entre las variantes de truncamiento de proteínas y el cáncer de mama para seis genes con significación en todo el exoma: los cinco genes de susceptibilidad conocidos ATM, BRCA1, BRCA2, CHEK2 y PALB2, junto con MAP3K1.

Es bien sabido que el cáncer de mama es la principal causa de mortalidad relacionada con el cáncer en mujeres de todo el mundo. Se sabe también que la susceptibilidad génica al cáncer de mama la confieren variantes comunes, identificadas a través de estudios de asociación del genoma completo (GWAS), junto con variantes de codificación más raras que confieren mayores riesgos de enfermedad.

Evidencia de, al menos, cuatro nuevos genes de riesgo

Este último, identificado a través de estudios de ligamiento genético o secuenciación dirigida, incluye variantes de truncamiento de proteínas (PTV) y algunas variantes sin sentido raras en ATM, BARD1, BRCA1, BRCA2, CHEK2 , RAD51C, RAD51D, PALB2 y TP53.

Sin embargo, los expertos destacan que estas variantes juntas explican menos de la mitad del riesgo relativo familiar (RRF) de cáncer de mama. La contribución de variantes de codificación raras en otros genes sigue siendo, en gran parte, desconocida.

Las pruebas genéticas actuales para el cáncer de mama sólo tienen en cuenta a algunos genes, entre ellos BRCA1, BRCA2 y PALB2. Sin embargo, estos sólo explican una minoría del riesgo génico.

El estudio canadiense-británico encontró evidencia de, al menos, cuatro nuevos genes de riesgo de cáncer de mama, con evidencia sugestiva de muchos otros.

Este nuevo conocimiento ayudará a mejorar la predicción del riesgo al identificar mejor a mujeres con mayor riesgo de contraer la enfermedad. Y, lógicamente, afectará a los protocolos para la detección de mamas, reducción de riesgos y manejo clínico.

El descubrimiento de estos nuevos genes también proporciona información crucial sobre los mecanismos biológicos que subyacen al desarrollo del cáncer, lo que podría abrir el camino para identificar nuevos tratamientos.

“Mejorar el asesoramiento genético para mujeres de alto riesgo promoverá la toma de decisiones compartida con respecto a las estrategias de reducción de riesgos, la detección y la determinación de las opciones de tratamiento», destaca el profesor Jacques Simard.

“Aunque la mayoría de las variantes identificadas en estos nuevos genes son raras -añade-, los riesgos pueden ser significativos para las mujeres que los portan. Por ejemplo, las alteraciones en uno de los nuevos genes, MAP3K1, parecen dar lugar a un riesgo particularmente alto de cáncer de mama”.

Genes asociados al cáncer de mama

La importancia de este trabajo radica en los datos génicos que se utilizaron para el análisis. Los cambios genéticos en todos los genes se observaron en 26.000 mujeres con cáncer de mama y 217.000 mujeres sin este carcinoma. Incluyeron mujeres de ocho países de Europa y Asia.

Por su parte, el profesor Douglas Easton, director de la Centro de Epidemiología Genética del Cáncer de la Universidad de Cambridge, reconoce que «hasta donde sabemos, este es el estudio más grande de su clase. Fue posible gracias al uso de datos de múltiples colaboradores en muchos países, así como datos disponibles públicamente del Biobanco del Reino Unido».

Antes de que las conclusiones del estudio puedan utilizarse en un entorno clínico, los científicos deben validar los resultados en conjuntos de datos adicionales. «Necesitamos datos adicionales para determinar con mayor precisión los riesgos de cáncer asociados con variantes en estos genes, estudiar las características de los tumores y comprender cómo estos efectos genéticos se combinan con otros factores del estilo de vida que afectan los riesgos de cáncer de mama», puntualiza el profesor Easton.

 

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