Consiguen revertir la fibrosis quística
En la actualidad, la fibrosis tiene pocas terapias efectivas, no tiene cura y puede ser fatal cuando afecta a órganos como el hígado o los pulmones. Foto: oracast

Aunque aún incipiente, pues se trata de un avance realizado con líneas celulares y animales de laboratorio, esta investigación dirigida por Daniel Tschumperlin, de la Clínica Mayo, abre las puertas a su aplicación clínica a pacientes con cirroris y fibrosis pulmonar.

En la actualidad, este proceso de la enfermedad tiene pocas terapias efectivas, no tiene cura y puede ser fatal cuando afecta a órganos como el hígado o los pulmones.

La investigación, publicada en Science Translational Medicine, se centró en las células que forman el tejido cicatricial, llamadas fibroblastos. Después de una lesión, estas células migran al área dañada y producen colágeno para volver a formar el andamiaje alrededor de las células y reparar el tejido.

En la fibrosis, los fibroblastos liberan colágeno en cantidades que interfieren con la función de un órgano. Tschumperlin recuerda cómo “comenzamos este trabajo hace casi cinco años con fondos iniciales del Centro de Descubrimiento Biomédico de la Clínica Mayo porque la fibrosis es un proceso importante y poco conocido. Así, identificamos las proteínas reguladoras de la transcripción YAP y TAZ como importantes para la progresión de la fibrosis, pero no había enfoques viables para dirigir esta vía para la terapia”.

Receptor de la dopamina

En las conclusiones del estudio se habla también de un receptor de dopamina. Los autores encontraron que el receptor es exclusivo de los fibroblastos de pulmón e hígado. Estimularlo bloquea YAP y TAZ, reduciendo e invirtiendo el crecimiento y las habilidades de formación de cicatrices de los fibroblastos.

La estimulación del receptor de dopamina en los fibroblastos pareció cambiarlos de un estado de depósito de matriz que soporta fibrosis a un estado de degradación de matriz que soporta la resolución o reversión de la fibrosis. En los modelos de fibrosis pulmonar y hepática, el enfoque revirtió el proceso fibrótico en estos órganos.

“La dopamina se estudia principalmente en trastornos del sistema nervioso central y nos sorprendió encontrar receptores de dopamina expresados en fibroblastos”, reconoce Tschumperlin.

Encontramos que el pulmón puede producir dopamina localmente y esta función parece estar comprometida en individuos con fibrosis pulmonar. Por lo tanto, la vía a la que nos dirigimos podría ser parte de una respuesta normal que limitaría la fibrosis, pero de alguna manera desaparece en pacientes”, continúa el científico.

Nuevas terapias relacionadas con la dopamina para la fibrosis

Este resultado, aseguran los investigadores, abre un nuevo concepto de tratamiento para afecciones de enfermedades fibróticas. Esperan aprovechar las décadas de trabajo ya dedicadas al desarrollo de fármacos dirigidos a los receptores de dopamina en el cerebro para desarrollar nuevas terapias relacionadas con la dopamina para la fibrosis.

“Además de seguir estudiando la regulación de la señalización de dopamina en el pulmón, estamos desarrollando activamente nuevas moléculas para apuntar al receptor de dopamina”, explica Tschumperlin.

Además de los científicos de la Clínica Mayo, participan en este trabajo investigadores y clínicos del Hospital General de Massachusetts y de las universidades de Harvard, Pittsburg y Boston.

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