Analizan la comida de once líneas aéreas
El promedio por plato de menú de las 11 compañías aéreas fue de 375 calorías. El estudio también analiza el contenido de nutrientes de los alimentos, así como las innovaciones hacia opciones más saludables, sabrosas, menos costosas y más sostenibles. Foto: jannoon028 / Freepik

El Centro de Políticas Alimentarias de Hunter College, de la Universidad de Nueva York (NYC), junto con DietDetective.com, ha elaborado un curioso estudio en el que se califica la comida de once líneas aéreas de Estados Unidos.

El estudio asignó puntos de salud (5 estrellas = mejor puntuación, 0 estrellas = peor calificación) basado en criterios que incluyen nutrientes saludables y niveles de calorías de las comidas, visualización de información de nutrientes, menú online e ingredientes, mejora y mantenimiento de ofertas saludables, innovación de menú y cooperación para proporcionar información nutricional, niveles generales de sodio y disponibilidad de comidas en vuelos de menos de tres horas.

El estudio incluye calificaciones de salud, calorías promedio por aerolínea, comentarios, mejores apuestas, ofertas de alimentos, costos e información nutricional (por ejemplo, calorías, carbohidratos, grasas, proteínas, sodio y equivalentes de ejercicio).

“Este año, Alaska y Air Canada comparten el primer puesto como las aerolíneas con las opciones de alimentos más saludables en el cielo, con Delta y JetBlue empatados en el segundo lugar”, explica Charles Platkin, director ejecutivo del Centro de Políticas Alimentarias de Hunter College NYC y editor de DietDetective.com.

El promedio por plato de menú fue de 373 calorías en 2018 y, este año, es casi lo mismo con 375 calorías. Pero hay que tener en cuenta, según Platkin, que las calorías no lo son todo. El estudio también analiza el contenido de nutrientes de estos alimentos, así como las innovaciones hacia opciones más saludables, sabrosas, menos costosas y más sostenibles.

Pajitas y botellas de plástico

Alaska Airlines es el claro líder en hacer avances para minimizar su impacto ambiental. Fue el primero en reemplazar las pajitas de plástico con papel y continúa buscando sustituciones ecológicas. Alaska también lanzó una campaña #FillBeforeYouFly para alentar a los viajeros a traer sus propias botellas de agua y llenarlas en las estaciones de llenado de agua en el aeropuerto para reducir el uso de vasos de plástico y botellas de agua a bordo.

El Premio Shame On You se otorga a Hawaiian por no proporcionar toda su información nutricional para el estudio, y a la EPA por no proporcionar información sobre multas por infracciones del agua de la cocina cuando se le solicitó.

Materias de sodio: los proveedores de alimentos suelen utilizar el sodio para aumentar el sabor, especialmente en el aire, donde los sentidos se pueden atrofiar. La comida promedio de las líneas aéreas contiene más de 800 mg de sodio, que es más del 40% del límite diario de 2000 mg establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es preciso subrayar que, además de las preocupaciones relacionadas con la salud, el sodio puede provocar hinchazón en el viajero porque retiene agua adicional.

Mini-comida de líneas aéreas, mejor que bocadillos

Las comidas completas o las opciones de mini-comida son mejores apuestas que comer bocadillos individuales, que generalmente tienen poco valor nutricional, siempre según este trabajo de la Universidad de Nueva York.

En relación con los vuelos de corto recorrido, en el estudio se insta a las compañías aéreas a proporcionar platos o permitir el pedido anticipado para que los pasajeros tengan la opción de comer un menú saludable sin importar cuánto tiempo estén en el aire. En este sentido, un vuelo de 90 minutos puede convertirse fácilmente en una experiencia de viaje de 5 o 6 horas cuando incluye llegar al aeropuerto, esperar el vuelo antes de despegar y llegar a su destino final.

Respecto a cambios de sabor en el aire, la investigación demuestra que nuestra percepción del gusto cambia durante el vuelo. Así, el doctor Charles Spence, de la Universidad de Oxford, descubrió que los tres factores que afectan el sabor a tales altitudes son la presión de aire más baja de la cabina, la falta de humedad y el ruido de fondo.

Durante el vuelo, el aire se recicla cada pocos minutos y la humedad es normalmente del 20% (en comparación con la humedad relativa interior del 40%). Con una humedad y presión de aire más bajas, es probable que se sienta más sed y, naturalmente, hay menos humedad en la garganta, lo que ralentiza el transporte de olores al receptor de olores y sabores del cerebro.

Potenciadores del sabor

Hay que beber mucha agua, advierten los expertos. Se necesitan más potenciadores de la sal, el azúcar y el sabor (es decir, especias y hierbas) para que las comidas durante el vuelo tengan el mismo sabor que en tierra.

Otra recomendación del estudio trata sobre los carbohidratos. Según sus autores, ingerir muchos carbohidratos pesados, como pasta con salsas espesas y densas, panes, muffins o pasteles, hará que el pasajero se sienta letárgico, irritable e insatisfecho. Sus niveles de azúcar en sangre aumentarán y luego caerán, lo que afectará negativamente a su estado de ánimo.

El hecho de que la comida afecta el estado de ánimo, la actitud y el comportamiento ha sido bien documentado en la literatura científica.

Por último, el resumen de calificaciones de salud (5 es el más alto) que contiene este estudio es el siguiente: Air Canada 4.0, Alaska Airlines 4.0, JetBlue 2.9, Delta 2.9, United Airlines 2.7, American 2.7, Frontier 2.0, Allegiant Air 1.9, Spirit Airlines 1.9, Hawaiian Airlines 1.9, Southwest Airlines 1.7.

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