Probióticos frente a la ansiedad
Medio ambiente intestinal conformado por el intestino hospedador, los microbios y los alimentos en etapa de digestión. Aquí el Eub338 tiñe las bacterias de color fucsia dentro de la luz del intestino. Foto: PLOS ONE

¿Pueden los probióticos ayudar frente a la ansiedad? Los síntomas de ansiedad son comunes en personas con enfermedades mentales y una variedad de trastornos físicos, especialmente en aquellos relacionados con el estrés. Estudios anteriores han demostrado que hasta un tercio de las personas se verán afectadas por los síntomas de ansiedad durante su vida.

Como se sabe, los probióticos son organismos vivos que se encuentran naturalmente en algunos alimentos y que también se conocen como bacterias buenas porque combaten las dañinas y evitan que se asienten en el intestino.

Cada vez más, la investigación ha indicado que la microbiota intestinal (los billones de microorganismos en el intestino que realizan funciones importantes en el sistema inmunológico y el metabolismo al proporcionar mediadores inflamatorios esenciales, nutrientes y vitaminas) puede ayudar a regular la función cerebral a través de algo llamado eje intestino-cerebro.

Investigaciones recientes también sugieren que los trastornos mentales podrían tratarse regulando la microbiota intestinal, pero no hay pruebas específicas que lo respalden.

Mejoría de los síntomas de ansiedad con probióticos

Ante esto, un equipo de investigadores del Centro de Salud Mental de Shanghái en la Facultad de Medicina de la Universidad Jiao Tong se propuso investigar para ver si existían pruebas que respaldaran la mejoría de los síntomas de ansiedad al regular la microbiota intestinal. Así, revisaron 21 estudios que habían analizado colectivamente a un total de 1.503 personas.

En su trabajo, publicado en General Psychiatry, los científicos encontraron que los suplementos probióticos en siete de los estudios analizados contenían solo un tipo de probiótico, dos estudios utilizaron un producto que contenía dos tipos de probióticos, y los suplementos utilizados en los otros cinco estudios incluyeron al menos tres tipos.

En general, 11 de los 21 estudios mostraron un efecto positivo sobre los síntomas de ansiedad al regular la microbiota intestinal, lo que significa que más de la mitad (52%) de los estudios mostraron que este enfoque es efectivo, aunque algunos estudios que lo habían utilizado no lo encontraron.

De los 14 estudios que utilizaron probióticos como intervención, más de un tercio (36%) encontraron que eran efectivos para reducir los síntomas de ansiedad, mientras que seis de los siete estudios restantes que utilizaron no probióticos como intervenciones encontraron que esos eran efectivos en el 86%.

Intervenciones para regular la microbiota intestinal

Algunos estudios utilizaron el enfoque IRIF (intervenciones para regular la microbiota intestinal) y el tratamiento habitual.

En los cinco estudios que utilizaron el tratamiento habitual e IRIF como intervenciones, solo los estudios que realizaron conductos no probióticos obtuvieron resultados positivos, que mostraron una reducción en los síntomas de ansiedad.

Las intervenciones no probióticas también fueron más efectivas en los estudios que usaron IRIF solo. En esos estudios que solo utilizaron IRIF, el 80% fue efectivo cuando se usaron intervenciones no probióticas, mientras que solo el 45% resultó efectivo cuando se usaron métodos probióticos.

Los autores señalan que una razón por la que las intervenciones no probióticas fueron significativamente más efectivas que las intervenciones probióticas se debe al hecho de que el cambio de dieta (una fuente de energía diversa) podría tener un mayor impacto en el crecimiento de bacterias intestinales que la introducción de tipos específicos de bacterias en un suplemento probiótico.

Además, debido a que algunos estudios han involucrado la introducción de diferentes tipos de probióticos, estos podrían haber luchado entre sí para funcionar de manera efectiva, y muchos de los tiempos de intervención utilizados podrían ser demasiado cortos para aumentar significativamente la abundancia de las bacterias importadas.

Regulación de la flora intestinal contra la ansiedad

La mayoría de los estudios no informaron eventos adversos graves, y solo cuatro estudios informaron efectos adversos leves, como sequedad de boca y diarrea.

Este es un estudio observacional, y como tal, no puede establecer la causa. De hecho, los autores reconocen algunas limitaciones, como las diferencias en el diseño del estudio, los sujetos, las intervenciones y las mediciones, lo que hace que los datos no sean adecuados para un análisis posterior. Sin embargo, dicen que la calidad general de los 21 estudios incluidos fue alta.

Los investigadores concluyeron: “Encontramos que más de la mitad de los estudios incluidos mostraron que era positivo tratar los síntomas de ansiedad mediante la regulación de la microbiota intestinal”.

“Hay dos tipos de intervenciones (intervenciones probióticas y no probióticas) para regular la microbiota intestinal, y debe destacarse que las intervenciones no probióticas fueron más efectivas que las intervenciones probióticas. Se necesitan más estudios para aclarar esta conclusión ya que todavía no se puede ejecutar el metanálisis hasta ahora”, apuntan los investigadores.

También sugieren que, además del uso de medicamentos psiquiátricos para el tratamiento, “también podemos considerar la regulación de la flora intestinal para aliviar los síntomas de ansiedad“.

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