Durante muchos años, el doctor Juan González Lahoz, un referente en enfermedades infecciosas dentro y fuera de España, dirigió este Servicio en el hospital Carlos III, en Madrid. Trabajó con intensidad en todo lo relacionado con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que causa el sida, y formó equipos de clínicos sobre esta especialidad. Es autor y editor de más de 90 libros, entre ellos el ‘Manual sobre clínica, diagnóstico y tratamiento del sida’, editado en los años noventa y muy útil para estudiantes y clínicos. Ahora nos sorprende con una novela histórica sobre los principales hechos registrados a lo largo del siglo XX.

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-La primera pregunta es obligada. ¿Por qué un científico como usted ha escrito Bartolomé, una novela histórica sobre los principales hechos históricos del siglo XX?

-Además de la Medicina a la que he dedicado mi vida, siempre he sido un enamorado de la Historia. Durante la época que me ha tocado vivir, ha habido dos fenómenos que me han llamado poderosamente la atención, desde un punto de vista histórico: a nivel internacional, el marxismo y a nivel de España, ETA. Nunca he comprendido cómo el marxismo se convirtió en la religión de numerosos intelectuales occidentales cuando era de conocimiento público que Stalin había asesinado a 55.000.000 de rusos (hambrunas, ejecuciones…) y otro marxista, Pol Pot, este en Camboya, asesinó a 200.000 camboyanos, un tercio de la población. Por no citar lo ocurrido en Sudamérica y África en nombre del comunismo/marxismo. En cuanto a ETA, oficialmente ha asesinado en España a 860 personas, entre ellas 17 niños y este último dato produce pavor. Y digo oficialmente porque oficiosamente son muchas más. No lo hubiera conseguido sin el apoyo de parte de la sociedad vasca. El estudio de estos dos fenómenos me animó a escribir Bartolomé, donde trato de exponer y encontrar una posible explicación a ambos.

-La trama se recopila en cuatro volúmenes…

-Era necesario. Tenga en cuenta que la obra refiere la historia de Europa y América a lo largo del siglo XX: inicio del comunismo y su expansión, el nacimiento de la Unión Soviética, la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias, la Guerra Fría, la guerra de Afganistán y Vietnam, la Revolución del 68 que cambió a gran parte de la juventud mundial, los momentos en que la humanidad estuvo a un paso de sufrir una tercera guerra mundial y, finalmente, la llegada de Gorbachov al poder y, con él, la disolución de la Unión Soviética… En relación a España, la proclamación de la Segunda República, la Revolución de Octubre de 1934 protagonizada por el PSOE, la Guerra Civil y sus antecedentes, la evolución de los diferentes gobiernos de Franco, la revolución estudiantil a partir de 1956, la aparición de ETA y todo su terrorífico historial, el magnicidio de Carrero Blanco, la muerte de Franco, la Transición, el 23-F, la llegada del PSOE al poder en 1982, el GAL y su importancia en la derrota de ETA, el inicio de la derrota de esta en Bidart en 1992… A lo largo de los cuatro volúmenes la historia se mezcla con una trama ficticia que involucra la lucha, durante la Guerra Fría, del KGB y de la CIA. Una historia clásica de espionaje donde hay todos los ingredientes del mismo: secuestros, asesinatos, atentados, topos del KGB en la CIA y de la CIA en el KGB que no son descubiertos hasta el último volumen, intercambios de agentes en el famoso puente de la espías en Berlín…

-Los dos protagonistas son Leo y Lola. ¿Son médicos como usted?

-Leo si es médico, pero Lola es abogada. La elección de Leo como médico obviamente está relacionada conmigo, así como la ciudad donde se desarrolla el primer volumen de la obra: Valladolid. Allí estudie yo y, por tanto, es la ciudad donde conozco el ambiente universitario de aquellos años. Lola, en la ficción, es una profesora de la Facultad de Derecho de Valladolid encargada de ir reclutando algunos agentes para el Servicio de Inteligencia español y así conoce a Leo. La diferencia con el resto de agentes es que ambos inician una gran historia de amor que perdurará hasta el final de la obra. En los siguientes tres volúmenes, en lugar de trabajar para el Servicio de Inteligencia español, lo harán para la CIA.

-A lo largo de las páginas se aprecia un homenaje a determinados colectivos, entre ellos a las víctimas del terrorismo en España. ¿Puede ampliar este extremo?

-Los que vivimos los llamados años del plomo de ETA sabemos la presión psicológica a la que estuvimos sometidos. Por eso me pareció de justicia dedicar el segundo volumen de la obra a todas las victimas del terrorismo: muertos, heridos y sus familiares y amigos. No puedo imaginar el dolor que ellos pasaron y pasan porque su recuerdo no podrá ser borrado nunca. Es increíble que la sociedad española, en general, y los políticos, en particular, lo quieran olvidar. Por eso uno de los grandes objetivos de mi libro es recordarlo. Tampoco he querido olvidar el papel que ha jugado la Guardia Civil en la lucha contra ETA. Ellos han sido las grandes víctimas como lo demuestran las cifras: de los 860 asesinados por ETA, 215 fueron guardias civiles, lo que representa el 47,7% de las víctimas mortales de los cuerpos policiales y de las Fuerzas Armadas y el 25% del total de víctimas. También han sido ellos los que lograron derrotar finalmente a ETA, que el 20 de octubre de 2011 anunció oficialmente el cese de la lucha armada. Por eso el tercer volumen va dedicado a esa Guardia Civil que dio tanto y recibió tan poco. El cuarto y último volumen va dedicado a los agentes de Inteligencia de ambos mandos que también fueron utilizados y despreciados por sus respectivos gobiernos.

-Ha mencionado uno de los objetivos de la obra. ¿Cuáles son estos, en conjunto?

-Cuando decidí escribir la obra, mi objetivo principal era llamar la atención sobre una serie de valores morales que creo que la sociedad actual ha perdido: la lealtad, el concepto de familia, el amor a la Patria…Un conjunto de virtudes que se pueden englobar en el concepto de que el cumplimiento del deber está por encima de los sentimientos personales. Es decir, lo que la civilización judeo-cristiana nos ha transmitido a lo largo de los últimos 2.000 años y que, desgraciadamente, me parece que empiezan a ser historia. Ligado a esto, están los objetivos de llamar la atención sobre lo que el comunismo/marxismo ha traído a esta civilización y, en España, la sinrazón del terrorismo de ETA.

-El título de los cuatro volúmenes, ¿hace referencia a alguien?

-El titulo genérico de la obra, Bartolomé, es un homenaje a mi padre que murió cuando yo sólo tenía cinco años. Nunca le pude regalar nada y pensé que este podría ser un buen regalo, ya que él sí sentía esos principios morales a los que he hecho referencia. El primer volumen, solo tiene el título de Bartolomé y se desarrolla entre 1964 y 1967, en el ambiente de la rebeldía universitaria de la década de los sesenta en España, y contempla el nacimiento de ETA. El segundo volumen se subtitula El regreso y en él se recoge la historia sucedida entre 1967 y 1981, con especial mención al magnicidio de Carrero Blanco, la Transición y el 23-F. El tercero, Agente de Inteligencia, se desarrolla entre 1981 y 1987 se centra en el problema de los GAL y los comienzos de la caída de la Unión Soviética. El cuarto y último, La disolución de la Unión Soviética, cubre el periodo entre 1987 y 1994 y se centra en la desaparición de la misma y la gran derrota de ETA en Bidart.

-Por último, ¿ha pensado en escribir sus memorias como investigador y clínico durante muchos años del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que causa el sida?

-Ya lo hice. En 2015 publiqué Memorias de un infectólogo, en la que describo la historia del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III de Madrid, que tuve el honor de dirigir. También incluí la historia del propio hospital. Desgraciada e increíblemente, el servicio desapareció a los pocos meses de mi jubilación, por motivos exclusivamente políticos.

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