Aumento de conductas alimentarias desordenadas durante la pandemia
Las interrupciones de la vida diaria asociadas con la pandemia en curso pueden tener consecuencias negativas importantes para el riesgo de trastornos alimentarios, según un nuevo estudio. Foto: rawpixel/freepik

Un novedoso trabajo sobre los impactos persistentes de la pandemia revela correlaciones con seis conductas alimentarias poco saludables, según expertos de la Universidad de Minnesota. Melissa Simone, del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de este campus, colaboró con la profesora Dianne Neumark-Sztainer, de la Escuela de Salud Pública y responsable de la División de Epidemiología y Salud Comunitaria.

El estudio, publicado en International Journal of Eating Disorders, se llevó a cabo entre los meses de abril y mayo de 2020.

Las distintas medidas adoptadas, desde el ámbito de la salud pública, para reducir la transmisión del virus SARS-CoV-2, que causa Covid-19, también se traducen en una interrupción de hábitos diarios que, según estas científicas, puede tener consecuencias negativas importantes para el riesgo de trastornos alimentarios.

“La pandemia de Covid-19 ha resultado en la rápida implementación de políticas de salud pública para reducir la transmisión del virus. Si bien estas protecciones son necesarias, las interrupciones de la vida diaria asociadas con la pandemia en curso pueden tener consecuencias negativas importantes para el riesgo de trastornos alimentarios”, aseguran las doctoras.

En opinión de Melissa Simone, “los trastornos alimentarios tienen una de las tasas de mortalidad más altas de todos los problemas de salud psiquiátrica y, por lo tanto, es importante tratar de establecer vínculos entre ellos y las consecuencias de la pandemia”.

Cambios en las conductas alimentarias

El estudio, en el que participaron 720 voluntarios, tuvo como objetivo comprender las posibles asociaciones entre el estrés, la angustia psicológica, las dificultades financieras y los cambios en las conductas alimentarias durante esos dos meses del pasado año, mediante el análisis de datos cualitativos y cuantitativos.

Los hallazgos de esta investigadora se centran en los siguientes temas clave de cambios en la conducta alimentaria:

  • Comer y picar sin sentido
  • Aumento del consumo de alimentos
  • Disminución generalizada del apetito o ingesta dietética
  • Reducciones de la ingesta alimentaria relacionadas con la pandemia
  • Marcado aumento de los síntomas del trastorno alimentario

Así, aproximadamente el 8% de los participantes estudiados informaron sobre comportamientos de control de peso extremadamente poco saludables, el 53% tenían comportamientos de control de peso menos saludables y el 14% informó de atracones.

Estrés, síntomas depresivos y dificultades financieras

El estudio reveló que estos resultados se asociaron significativamente con un peor manejo del estrés, mayores síntomas depresivos y dificultades financieras moderadas o extremas.

“Se ha prestado mucha atención a la obesidad y su conexión con Covid-19. También es importante centrarse en la gran cantidad de personas que han estado involucradas en trastornos alimentarios y están en riesgo de sufrirlos durante y después de la pandemia”, afirma Neumark-Sztainer.

“La mayoría de los adultos jóvenes en nuestro estudio -añade- provienen de diversos orígenes étnicos/raciales y de bajos ingresos, que a menudo no reciben los servicios que necesitan. Para garantizar que no aumenten las inequidades en la salud, debemos satisfacer las necesidades de estas poblaciones”.

Por su parte, Simone destaca que “las consecuencias económicas de la pandemia de Covid-19 probablemente persistirán mucho más allá de la aplicación de las vacunas. Debido a que nuestros hallazgos sugieren que las dificultades financieras moderadas o graves pueden relacionarse con conductas alimentarias desordenadas, es esencial que las intervenciones preventivas de los trastornos alimentarios y los esfuerzos de tratamiento sean asequibles, de fácil acceso y ampliamente difundidos entre quienes corren un mayor riesgo”.

La investigación de la doctora Neumark-Sztainer se centra en un amplio espectro de resultados relacionados con la alimentación y el peso, incluidos los trastornos alimentarios, las conductas de control de peso poco saludables, la imagen corporal, la ingesta dietética, la estigmatización del peso y la obesidad.

Ha publicado unos 500 artículos en revistas científicas y un libro-guía para padres de adolescentes destinado a ayudar a la toma de decisiones saludables sobre la alimentación y el ejercicio en un mundo obsesionado con el peso.

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