café y enfermedad cardiovascular
Ingerir más de seis cafés al día incrementa en más de un 20% el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular (ECV).

Un documentado trabajo publicado en Nutrition por científicos de la University of South Australia, en Adelaida, concluye que ingerir más de seis cafés al día es perjudicial para la salud. Señalan que incrementa en más de un 20% el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular (ECV).

Las conclusiones del estudio de Elina Hyppönen y de Ang Zhou son las primeras que recomiendan un tope de café al día para evitar ECV por el exceso de cafeína.

Hyppönen recuerda que “el café es el estimulante más consumido en el mundo; aumenta nuestra energía y nos ayuda a concentrarnos. Pero ¿cuánta cafeína es demasiada?”. En relación a nuestra salud, probablemente casi todo el mundo estará de acuerdo en que si se toman muchos cafés puedes sentirte nervioso, irritable o incluso con náuseas. Porque la cafeína ayuda a nuestro cuerpo a trabajar más rápido y con más fuerza. Por otra parte, sabemos que el riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta con la presión arterial alta, una consecuencia conocida del consumo excesivo de cafeína.

Sobre la base de datos del Biobank británico con 347.077 voluntarios de entre 37 y 73 años, estos investigadores estudiaron la capacidad del gen metabolizador de la cafeína (CYP1A2) para procesar mejor este elemento e identificar mayores riesgos de ECV según el consumo de café y las variaciones genéticas que, indudablemente, influyen en el metabolismo de la cafeína.

Muchos cafés afectan a la salud cardiovascular

Como complemento a esta información, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que:

  • Las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
  • Se calcula que en 2015 murieron por esta causa 17,7 millones de personas, lo cual representa un 31% de todas las muertes registradas en el mundo. De estas muertes, 7,4 millones se debieron a la cardiopatía coronaria, y 6,7 millones, a los ataques cardíacos (AVC).
  • Más de tres cuartas partes de las defunciones por ECV se producen en los países de ingresos bajos y medios.
  • De los 17 millones de muertes de personas menores de 70 años atribuibles a enfermedades no transmisibles, un 82% corresponden a los países de ingresos bajos y medios y un 37% se deben a las ECV.
  • La mayoría de las ECV pueden prevenirse actuando sobre factores de riesgo comportamentales, como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física o el consumo nocivo de alcohol, utilizando estrategias que abarquen a toda la población.
  • Para las personas con ECV o con alto riesgo cardiovascular (debido a la presencia de uno o más factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes, la hiperlipidemia o alguna ECV ya confirmada), son fundamentales la detección precoz y el tratamiento temprano, por medio de servicios de orientación o la administración de fármacos, según corresponda.

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