Hepatitis E: localizan áreas de alto riesgo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, cada año, se producen unos 20 millones de infecciones por el virus E de la hepatitis.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, cada año, se producen unos 20 millones de infecciones por el virus E de la hepatitis, del que existen al menos cuatro genotipos diferentes. El 1 y el 2 solo se han encontrado en el ser humano, mientras que el 3 y el 4 circulan en varios animales sin causarles la enfermedad. Entre ellos, cerdos, jabalíes y ciervos. Ocasionalmente infectan a las personas.

Antes que nada, subrayar que no existe un tratamiento eficaz contra este virus de la hepatitis, que suele ser autolimitada, según los hepatólogos, y se resuelve en un espacio de tiempo entre dos y seis semanas. Pero a veces causa una enfermedad grave, denominada hepatitis fulminante (insuficiencia hepática aguda), que puede ser mortal.

estructura virus hepatitis e
Imagen: ASSCAT

Los pacientes inmunodeprimidos con hepatitis E crónica se benefician del tratamiento con el antiviral ribavirina y en determinados casos se ha utilizado con éxito el interferón. Por otra parte, la OMS reconoce que científicos chinos han logrado una vacuna preventiva para el virus E de la hepatitis, pero no está disponible en otros países. Sobre este preparado, BIOTECH MAGAZINE & NEWS ofrecerá a sus lectores un artículo del doctor Vicente Carreño, uno de los mayores hepatólogos y miembro de nuestro Comité Científico.

De cara a las vacaciones estivales, expertos en salud pública recomiendan tener en cuenta que el virus E de la hepatitis se excreta en las heces de personas infectadas y entra en el organismo por el intestino. La OMS matiza que se transmite principalmente por vía fecal-oral, como consecuencia de la contaminación fecal del agua de bebida, como ya hemos destacado.

Mapa mundial de la Hepatitis E

Un equipo de científicos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza (EPFL) detalla en Scientific Reports el mapa mundial de regiones con mayor prevalencia del virus E de la hepatitis. Esperan que estos datos totalmente gratuitos ayuden a gobiernos y ONG a diseñar campañas de prevención más efectivas basadas en datos confiables, particularmente cuando se trata de campos de refugiados.

En Europa, China, Japón y América del Norte, la principal forma en que las personas se contagian con el virus es comiendo carne de cerdo poco hecha y la enfermedad resultante generalmente no es mortal. Sin embargo, en México, India, África y la mayoría de los países asiáticos, se contrae al entrar en contacto con el agua de un río contaminado con materia fecal.

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En este mapa, los investigadores compararon la situación de los campamentos de refugiados con los brotes de hepatitis E registrados hasta la fecha. Foto: © LCE / LASIG EPFL 2019

Las epidemias de hepatitis E son particularmente mortales para las mujeres embarazadas y generalmente ocurren después de fuertes lluvias e inundaciones o después de meses de sequía.

Para construir su mapa, los científicos de la EPFL compilaron datos sobre todas las epidemias de hepatitis E registradas en todo el mundo desde 1980 y sobre estadísticas ambientales con datos sobre temperatura, humedad del suelo y precipitaciones durante el mismo período. También tuvieron en cuenta la situación geográfica, densidad de población y la tasa de evapotranspiración, o la cantidad de agua de los ríos que se evapora durante una sequía.

La evapotranspiración es importante porque cuanto más ocurre, más altamente concentrados están los patógenos intestinales en el agua contaminada que queda y que se usa a menudo para cocinar, lavar o incluso en ceremonias religiosas.

Mayor riesgo en zonas de alta densidad de habitantes

Gracias al aprendizaje automático, los investigadores pudieron analizar todos los datos y obtener resultados procesables. Ana Carratalá, del Laboratorio de Química Ambiental de EPFL, explica que “nuestro estudio confirmó que las áreas de mayor riesgo son aquellas con alta densidad de población, fuertes lluvias estacionales y altas tasas de evapotranspiración”.

Si bien estos investigadores han protagonizado un incuestionable avance al reunir datos de varias fuentes, este mapa, como reconocen, es solo un paso hacia el desarrollo e implementación de campañas preventivas en zonas de alto riesgo. En este sentido, Carratalá pone el acento en que se tendrían que adoptar medidas urgentes en el norte de India.

Este equipo de científicos trabajó con expertos del Instituto Nacional de Epidemiología de India. Tienen previsto, en un nuevo proyecto, analizar cómo la actividad humana afecta las concentraciones del virus de la hepatitis E y otros contaminantes, como los genes resistentes a los antibióticos, en el Ródano, en Suiza. El objetivo es comparar estos datos con los obtenidos en el río Ganges.

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