Diez kilos de sobrepeso aumentan el riesgo de depresión
Investigadores utilizan la 'aleatorización mendeliana' para determinar si las personas que recibieron muchas variantes genéticas para aumentar la grasa corporal tienen un mayor riesgo de sufrir depresión. Foto: Dragana_Gordic / Freepik

Cuanto más sobrepeso, mayor es la probabilidad de desarrollar depresión. Esta es la principal conclusión de un nuevo estudio realizado por un equipo multidisciplinar de científicos de la Universidad danesa de Aarhus.

El profesor Søren Dinesen Østergaard, miembro de este equipo de científicos, explica que “nuestro estudio indica que la situación de la grasa en el cuerpo no influye en el riesgo de depresión. Esto sugiere que son las consecuencias psicológicas del sobrepeso o la obesidad las que conducen a un mayor riesgo de depresión y no el riesgo biológico directo”.

Estudios previos utilizaron el índice de masa corporal (IMC) para medir la obesidad. El IMC se calcula únicamente sobre la base del peso corporal y la altura y, por lo tanto, es una medida bastante cruda que, por ejemplo, no tiene en cuenta la construcción y la masa muscular, según este investigador.

“El IMC es una forma imprecisa de medir el sobrepeso y la obesidad. Muchos atletas de élite con una gran masa muscular y una masa baja en grasa corporal tendrán un IMC superior a 25, que se clasifica como sobrepeso según la definición común. Esto obviamente no tiene mucho sentido. Por lo tanto, uno de los puntos fuertes de nuestro estudio es que observamos la relación específica entre la cantidad de grasa corporal y el riesgo de depresión“, explica el profesor Østergaard.

Depresión, consecuencia demostrada del sobrepeso

En el estudio, que se publica en Translational Psychiatry, los investigadores analizan datos de dos grandes bases genéticas: el Biobanco de Reino Unido, que contiene datos sobre la correlación entre las variantes génicas y las mediciones físicas (incluida la masa de grasa corporal distribuida alrededor del organismo), basado en un estudio con 330.000 personas; y el Consorcio de Genómica Psiquiátrica, que contiene información sobre la correlación entre las variantes genéticas y la depresión en un estudio con 135.000 personas diagnosticadas con esta enfermedad y 345.000 sujetos de control.

El profesor Østergaard también destaca la elección del método de aleatorización mendeliana como la razón principal por la que el estudio fue un éxito. En su opinión, los hallazgos son particularmente significativos a la luz del hecho de que casi el 40% de la población adulta del mundo tiene sobrepeso.

Además de las consecuencias físicas conocidas de la obesidad, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, también hay un componente psicológico significativo y ahora bien documentado que debe abordarse. Este es otro argumento más para resolver la epidemia de obesidad.

La aleatorización mendeliana (llamada así en honor del monje austríaco Gregor Mendel, considerado como el precursor de la genética moderna) es un método que en los últimos años ha ayudado a los investigadores a superar un desafío importante asociado con los estudios observacionales: esto es, la inferencia causal.

El método de la ‘aleatorización mendeliana’

En estudios observacionales, con frecuencia los científicos se encuentran correlaciones entre dos afecciones, por ejemplo, entre la obesidad y la depresión, donde es difícil, o más bien imposible, determinar si realmente hay un efecto causal que va de la obesidad a la depresión, o viceversa. Este método puede resolver el desafío.

La aleatorización mendeliana se puede describir como la versión natural de los ensayos aleatorios controlados que se llevan a cabo cuando se prueba si un nuevo medicamento tiene el efecto deseado (causal) en el tratamiento de una enfermedad.

En los ensayos clínicos de fármacos, se sortean los lotes para determinar si los participantes individuales recibirán el medicamento activo o un placebo, sin que ellos sepan a qué tratamiento se les asigna. En cambio, la aleatorización mendeliana aprovecha el hecho de que se produce una aleatorización completamente natural durante la formación de las células sexuales (óvulos y espermatozoides), que representan el origen de todos los seres humanos.

Cuando se forman las células sexuales, las variantes genéticas de los padres, incluidas las que dan lugar a un aumento de la grasa corporal, se distribuyen al azar. Por lo tanto, algunas personas habrán recibido muchas de estas variantes y otras menos. En el estudio en cuestión, los investigadores utilizan esta fuente de variación natural y aleatoria para determinar si las personas que recibieron muchas variantes genéticas para aumentar la grasa corporal tienen un mayor riesgo de sufrir depresión.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here