El viento en Titán, luna de Saturno, mueve rocas

Dos investigadores del Instituto SETI sugieren que el viento en Titán, luna de Saturno, hace rodar rocas de pequeño tamaño por su superficie. Se basan en datos aportados por la misión Cassini de la NASA

2513
El viento en Titán, la luna de Saturno, mueve rocas
En esta ilustración se ve a la nave espacial Cassini analizando Titán con Saturno, al fondo. Crédito: NASA/Robert Lea

Los hallazgos de la sonda Cassini de la NASA, una vez analizados por investigadores del Instituto SETI, ofrecen nuevos conocimientos sobre Titán, la luna de Saturno, donde los vientos, baja gravedad y un paisaje gélido se combinan para crear dunas desérticas y llanuras rocosas.

Los científicos John Marshall y Lori Fenton sugieren que el viento en Titán podría hacer rodar guijarros o incluso rocas pequeñas por su superficie. “Las imágenes de radar de la misión Cassini revelan vetas alargadas en la superficie de Titán que pueden extenderse cientos de kilómetros. Nuestros colegas han propuesto que se trata de depósitos de hielo de agua arrastrados por el viento, erosionados desde las colinas cercanas. Nosotros proponemos que el hielo de agua en estas vetas podría formarse por piedras arrastradas por el viento”, aseguran.

El paisaje de Titán es único en comparación con la Tierra y Marte. En la Tierra, el viento puede mover granos de arena, moldeando desiertos con el tiempo. Mientras que en Marte, puede esculpir paisajes y formar tormentas de polvo.

En el estudio que aparece en Planetary & Space Science se recuerda que tres son los factores que diferencian a Titán: la baja gravedad (apenas el 14 % de la terrestre) facilita el desplazamiento de incluso objetos grandes; una atmósfera densa y espesa (cuatro veces más densa que la terrestre) facilita el impacto del viento y las rocas de hielo de agua de baja densidad (⅓ de la densidad de las rocas de silicato terrestres) son relativamente fáciles de movilizar por el viento.

Búsqueda de vida más allá de la Tierra

Los investigadores del SETI realizaron un análisis matemático, limitado por la ingeniería y la teoría aerodinámica, para comprender el impacto de estos factores. Su estudio sugiere que el viento de Titán podría arrastrar piedras de hasta 0,5 metros de diámetro, algo no observado en otros planetas o lunas.

“Demostramos -dicen estos científicos- que la fuerza mínima del viento para causar la saltación de la arena en Titán es suficiente, bajo ciertas condiciones geológicas, para arrollar también piedras de hasta unos 0,5 metros de diámetro. Diversos accidentes geográficos, previamente cartografiados en Titán, presentan características consistentes con campos de piedras arrolladas por el viento, siendo el candidato más convincente las llanuras con forma de veta, brillantes en el radar, que se alargan paralelamente a las dunas lineales cercanas”.

Los científicos creen que Titán es un lugar interesante para la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Posee líquido en su superficie y podría contener un océano subterráneo de agua líquida. Además, se han detectado compuestos orgánicos en su atmósfera y superficie. Estas condiciones hacen de Titán un lugar fascinante para investigar su habitabilidad y la posibilidad de vida en otras partes de nuestro sistema solar.

Cabe recordar que, para el año 2028, la NASA tiene previsto lanzar la misión Dragonfly a Titán. Realizará vuelos cortos sobre la superficie de la luna de Saturno para explorar la composición química y la habitabilidad de diversos sitios. Los hallazgos de este estudio podrían ayudar a determinar qué lugares debería explorar Dragonfly y qué debería estudiar.

Estudios eólicos de Titán

“Nuestro trabajo demuestra que en Titán, no solo los ríos, sino también el viento, pueden transportar piedras desde las tierras altas hasta las llanuras bajas, a las que misiones como Dragonfly pueden acceder fácilmente. Estas piedras se erosionaron del lecho rocoso helado que contiene información sobre el pasado geológico, y quizás biológico, de Titán. El viento facilita el acceso a estas piedras para que los planificadores de misiones puedan determinar qué conjunto de colinas explorar a continuación. Una buena analogía en la Tierra sería buscar pepitas de oro en ríos y arroyos para descubrir qué montaña podría esconder una veta madre”, explica Marshall.

Los estudios eólicos de Titán se han centrado en las extensas dunas lineales descubiertas por la sonda Cassini que se asemejan a los sistemas de dunas terrestres.

Al igual que las terrestres, se considera que las de Titán se componen de material del tamaño de la arena que se mueve por saltación, aunque la física del inicio de la saltación es objeto de debate.

Por el contrario, estos científicos del SETI llaman la atención sobre la posibilidad de que el sistema eólico de Titán también pueda tener una clase de materiales -guijarros, cantos rodados y pequeñas rocas- del rango de tamaño observado por el módulo de aterrizaje Cassini-Huygens que se mueven por rodamiento en lugar de por saltación.