En el estudio experimental que difunde Science Immunology, sus autores describen cómo células malignas del cáncer de páncreas evaden la acción del sistema inmunitario y cómo, una vez ocultas, tienen mayores probabilidades de diseminarse por otras partes del organismo.
Antes de describir los pormenores de su investigación, este equipo de microbiólogos e inmunólogos de la Universidad estadounidense de Minnesota asegura que los mecanismos que impulsan la resistencia a la inmunoterapia en el cáncer de páncreas están poco definidos.
También descubrieron que las células inmunitarias T reguladoras impiden que otras células T beneficiosas eliminen estas células cancerosas ocultas. Así, al combinar dos tipos de estrategias de tratamiento -una que restablece la visibilidad de las células cancerosas para el sistema inmune y otra inmunoterapia para activar las células T colaboradoras CD4-, este equipo consiguió mejorar la respuesta inmunitaria y reducir la capacidad de propagación del cáncer en modelos preclínicos.
La profesora Ingunn Stromnes, investigadora principal, asegura que al analizar los datos obtenidos “ha transformado nuestra concepción de los requisitos para una inmunoterapia eficaz contra el cáncer de páncreas”.
En síntesis, los hallazgos sugieren que las células T colaboradoras CD4 desempeñan un papel mucho más importante en la lucha contra el cáncer de páncreas de lo que se creía anteriormente y podrían convertirse en una estrategia clave para fortalecer futuras inmunoterapias.
En este laboratorio se examina cómo las características intrínsecas del tumor, el microambiente tumoral y las propiedades del receptor de células T regulan la migración, la longevidad, la función y la persistencia de las células T antígeno-específicas, incluidas las células T CD4 específicas del tumor.
Cáncer de páncreas resistente a la inmunoterapia
Mediante la integración de estudios de tumores humanos, modelos de ratón genéticamente modificados e ingeniería avanzada de células T, el equipo desarrolla terapias celulares de última generación y estrategias inmunoterapéuticas combinatorias que -como aseguran- modulan las vías identificadas para superar la resistencia a la inmunoterapia y lograr un control duradero del cáncer.
Concretamente, este equipo demostró que “el bloqueo del punto de control inmunitario del ligando 1 de muerte programada promovió la evasión inmunitaria mediante el silenciamiento epigenético de Tap1 (transportador asociado al procesamiento de antígenos 1), aumentando la selección de variantes tumorales metastásicas con expresión defectuosa del complejo mayor de histocompatibilidad de clase I (MHC-I) inducible por interferón-γ (IFN-γ)”.
En este proceso, “la liberación de células T convencionales CD4 mediante la depleción de células T reguladoras, la transferencia de células T CD4 reactivas al tumor o anti-CTLA-4 previno la metástasis”.
Estos hallazgos -aseguran- identifican mecanismos susceptibles de atacarse para la evasión inmunitaria y la metástasis en el cáncer resistente a la inmunoterapia.
Este equipo ya está trabajando en determinar con precisión cómo las células T CD4 coordinan la respuesta inmunitaria y cómo pueden aprovecharlas para mejorar la eficacia de las inmunoterapias. En última instancia, el objetivo es traducir estos hallazgos en nuevos tratamientos que ofrezcan a los pacientes con cáncer de páncreas mejores opciones y mejores resultados.
Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer, cerca del 44 % de los pacientes sobreviven a los cinco años si el tumor se confina en el páncreas y se puede extirpar. Pero si se extiende a órganos como el hígado o los pulmones, la tasa a cinco años baja al 3 %.


































