Colesterol cerebral y enfermedades neurodegenerativas
Expresión de Cyp46a1 (55) en cerebro de ratón. Imagen cortesía de ©2006 Allen Institute for Brain Science

La nueva tecnología desarrollada por científicos de la Universidad de Swansea, en Gales, para controlar el colesterol en el tejido cerebral, es una oportunidad de relieve para ver su vinculación con enfermedades neurodegenerativas y conseguir nuevos fármacos.

Los científicos saben desde hace tiempo que nuestro organismo necesita colesterol para formar células sanas, pero tener altos niveles de esta sustancia puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca.

Así, con altos niveles de colesterol es posible que se formen depósitos grasos en los vasos sanguíneos. Con el tiempo, crecen y hacen que sea más difícil que fluya suficiente sangre a través de las arterias. En ocasiones, pueden romperse de repente y formar un coágulo que causa un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

El estudio de los investigadores de Gales, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, muestra las principales concentraciones de colesterol en el cerebro.

Se sabe que el metabolismo desregulado del colesterol está relacionado con la aparición de una serie de trastornos neurodegenerativos, como las enfermedades de Alzheimer, Parkinson, Huntington, así como con la esclerosis múltiple y la enfermedad de las neuronas motoras.

Asimismo, los investigadores conocen que el colesterol no se distribuye uniformemente en diferentes regiones del cerebro. Sin embargo, hasta ahora no existía tecnología disponible para mapear el metabolismo del colesterol en zonas definidas del cerebro a niveles microscópicos y tampoco para visualizar cómo cambia en los nichos patológicos del cerebro.

En este estudio, los investigadores describen una plataforma avanzada de imágenes de espectrometría de masas para revelar el metabolismo espacial del colesterol en el cerebro del ratón con una resolución micrométrica de cortes de tejido.

Metabolitos del colesterol cerebral

Los investigadores mapearon no solo las acumulaciones del colesterol, sino también los metabolitos biológicamente activos derivados del recambio de esta sustancia. De esta forma, descubrieron que el 24S-hidroxicolesterol, el principal metabolito del colesterol en el cerebro, es unas 10 veces más abundante en el cuerpo estriado que en el cerebelo. Estas dos regiones del cerebro se involucran de diferentes maneras en el movimiento voluntario y la cognición.

Esta nueva tecnología -como detalla el profesor William Griffiths, director del estudio- es producto de la investigación que se inició hace más de 10 años en la Universidad de Swansea, donde ahora han desarrollado métodos para revelar los diferentes metabolitos del colesterol en cantidades muy pequeñas del cerebro, tan pequeñas como la punta de un bolígrafo.

Este investigador reconoce que aunque su trabajo fue con roedores, “la tecnología se puede utilizar de manera similar en humanos en un laboratorio de investigación o en un entorno clínico y podría tener un valor revolucionario cuando se vincula a la neurocirugía”.

“El tejido extirpado durante la cirugía -añade- podría perfilarse rápidamente mediante nuestro método en la clínica y utilizarse para distinguir el tejido sano del tejido enfermo, informando al neurocirujano sobre el siguiente paso de la operación”.

Por su parte, el profesor Yuqin Wang, miembro de este equipo, señala que “esta tecnología que localiza con precisión las moléculas en el cerebro aumentará nuestra comprensión de la complejidad de la función cerebral y cómo cambia en los trastornos neurodegenerativos”.

Los resultados demuestran que la renovación del colesterol es particularmente alta en el cuerpo estriado, el área más afectada por la enfermedad de Huntington.

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