La primera vacuna para la fiebre de Lassa es eficaz

Los resultados de la primera vacuna para la fiebre Lassa son positivos, como han constatado sus creadores en Estados Unidos. El virus que produce esta enfermedad es una amenaza en África

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La primera vacuna para la fiebre de Lassa es eficaz
Micrografía electrónica de barrido del virus de Lassa brotando de una célula. El virus de Lassa (LASV) es un arenavirus que causa la fiebre hemorrágica de Lassa, un tipo de fiebre hemorrágica viral (FHV) en humanos y otros primates. Imagen capturada y coloreada en el Centro Integrado de Investigación (IRF) del NIAID en Fort Detrick, Maryland. Crédito: NIAID

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos tienen los resultados del primer ensayo en el que se ha comprobado la eficacia de la primera vacuna dual contra la fiebre de Lassa y la rabia. Su aprobación puede producirse en cualquier momento.

En Nature Medicine aparece el estudio del Centro para el Desarrollo de Vacunas y la Salud Global (CVD) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland sobre este preparado que, cuando sea aprobado por la FDA (Food and Drug Administration) de Estados Unidos, paliará en gran medida los estragos que el virus Lassa origina en el continente africano. El equipo de investigadores que ha comprobado su eficacia asegura que es segura e induce respuestas inmunitarias contra este agente patógeno y también contra el virus de la rabia.

Al igual que el virus del Ébola, el virus Lassa puede provocar enfermedades graves y brotes periódicos en los países africanos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, cada año se producen unas 300.000 infecciones por este virus, que producen 5.000 muertes.

Sin embargo, es probable que estas cifras sean mayores debido a la limitada vigilancia epidemiológica. La enfermedad es particularmente peligrosa durante el embarazo. En más del 80 % de las infecciones en etapas avanzadas de la gestación provoca la muerte de la madre o del feto.

Además, las regiones donde la fiebre de Lassa es común, entre ellas zonas del África occidental y subsahariana, también tienen una alta incidencia de rabia, con miles de muertes anuales.

La transmisión ocurre principalmente a través del contacto con alimentos o artículos domésticos contaminados con orina o heces de roedores Mastomys, aunque la transmisión de persona a persona puede ocurrir a través de la exposición a fluidos corporales o superficies contaminadas.

Fiebre de Lassa y rabia

Estos científicos recuerdan también que los casos sintomáticos varían desde una enfermedad febril leve hasta fiebre hemorrágica y muerte. La pérdida auditiva neurosensorial ocurre en aproximadamente el 25 % de los sobrevivientes y puede resultar en sordera permanente.

El profesor Justin Ortiz, investigador principal del estudio, explica que “esta vacuna se diseñó para proteger contra dos virus de importancia para la salud mundial. Al combinar objetivos en un solo preparado, podría reducir la necesidad de campañas de vacunación separadas y agilizar la administración en entornos donde el acceso es limitado”.

En este ensayo clínico aleatorizado y controlado, un total de 54 voluntarios adultos sanos del área de Baltimore se asignaron aleatoriamente para recibir diferentes dosis de la vacuna experimental LASSARAB, con un adyuvante, o una vacuna antirrábica autorizada como control.

Los participantes recibieron dos dosis de la vacuna con 28 días de diferencia. Se estudió la respuesta inmunitaria durante 61 días después de la vacunación para un análisis intermedio. Los resultados indican que LASSARAB fue segura y no se reportaron eventos adversos graves después de la vacunación.

Además, la vacuna candidata indujo respuestas de anticuerpos rápidas y robustas contra los virus de Lassa y de la rabia, en comparación con el control, que solo indujo una respuesta inmunitaria contra el virus de la rabia.

Este estudio continúa en curso y se seguirá estudiando la seguridad de la vacuna y la respuesta inmunitaria durante 394 días después de la vacunación. Si los resultados indican una respuesta inmunitaria elevada y continua tras la vacunación, los investigadores procederán con ensayos clínicos más avanzados.

La vacuna puede liofilizarse

Este primer ensayo en humanos se diseñó para evaluar la seguridad e inmunogenicidad de un virus de la rabia inactivado con adyuvante que expresa el complejo de glicoproteínas del virus Lassa en su superficie.

Un equipo de investigación de la Universidad Thomas Jefferson, dirigido por el profesor Matthias Schnell, director del Centro Jefferson para Vacunas y Preparación ante Pandemias, desarrolló el preparado LASSARAB. Es importante destacar que esta vacuna experimental puede liofilizarse para su almacenamiento, lo que permite su distribución a zonas del mundo donde resulta difícil mantener la cadena de frío.

“El cambio climático está provocando que la fiebre de Lassa se extienda mucho más allá de sus orígenes en Nigeria y África Occidental, poniendo en riesgo a unos 700 millones de personas en todo el mundo”, subraya el profesor Mark T. Gladwin, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan.

En su opinión, en el año 2070, “el número de países africanos que desarrollarán condiciones ecológicas propicias para la propagación del virus de Lassa podría aumentar drásticamente, por lo que se necesita urgentemente una vacuna para prevenir esta infección mortal”.

El año pasado, antes de que se conocieran los resultados de este ensayo, Nature Medicine destacó su importancia en Eleven clinical trials that Will shape medicine in 2026.