edulcorantes bajo lupa
Los edulcorantes podrían causar cambios metabólicos dañinos en las bacterias intestinales. Foto: jcomp / Freepik

Como un sustituto del azúcar, los edulcorantes sin calorías pueden reducir las caries y los picos de azúcar en la sangre. Siete están aprobados en todo el mundo y son seguros para los humanos, pero ¿esto significa que sean sanos?

Por primera vez y como describen en Frontiers in Microbiology, un equipo de investigadores estadounidenses ha expuesto a ratones transgénicos preñados y a sus crías a sucralosa y acesulfame-K, una combinación que es muy común en refrescos, suplementos deportivos y otros productos endulzados. Encontraron que las crías desarrollaron cambios metabólicos dañinos en las bacterias intestinales.

Este trabajo pone de manifiesto que si bien los edulcorantes artificiales pueden ser seguros cuando los adultos los usan con moderación, no son una alternativa mágica al azúcar.

Para John Hanover, autor de este estudio que trabaja en el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, “en general, se cree que los edulcorantes no nutritivos son seguros cuando se usan con moderación. Sin embargo, el dulzor en sí misma parece, hasta cierto punto, imitar los efectos de la secreción de insulina que desencadena el azúcar, la inflamación y los cambios en el microbioma intestinal, que promueven el almacenamiento de grasa y la diabetes tipo 2”.

Los edulcorantes se transmiten prenatalmente

Los análisis de sangre, heces y orina de un total de 226 crías de ratón confirmó que ambos edulcorantes se transmiten prenatalmente y, como se predijo, afectan el metabolismo y el microbioma de la descendencia.

Si bien la exposición fue baja, los investigadores encontraron cambios metabólicos significativos tanto en el grupo de la ingesta diaria aceptable (ADI) como en el resto. Específicamente, estos cambios indicaron un funcionamiento hepático deteriorado en la eliminación de toxinas de la sangre y un cambio dramático en los metabolitos bacterianos en el intestino.

En ambos grupos de edulcorantes, por ejemplo, los investigadores observaron la pérdida de una de las principales especies beneficiosas de bacterias intestinales, la Akkermansia muciniphila.

En este sentido, recuerdan que alteraciones microbianas similares en humanos se han relacionado con la diabetes tipo 2 y la obesidad. “Nuestros resultados mostraron los efectos dependientes de la dosis de la exposición al edulcorante”, informan los investigadores.

Sin especificar en las etiquetas

Las recomendaciones actuales para el uso de edulcorantes artificiales durante el embarazo indican que pueden usarse con moderación, excepto la sacarina, que debe evitarse por completo.

Sin embargo, los edulcorantes artificiales ahora se encuentran en más productos que nunca, incluidos enjuagues bucales, pasta de dientes y medicamentos, además de alimentos y bebidas, y como las etiquetas no especifican la cantidad de edulcorantes agregados, es imposible realizar un seguimiento preciso de nuestra ingesta.

“Los resultados del estudio ponen de relieve otro impacto potencial para la salud de los edulcorantes sin calorías”, explica la doctora Olivier-Van Stichele, que ahora trabaja en el laboratorio del Colegio Médico de Wisconsin.

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