Cannabis medicinal y sus beneficios a largo plazo

Más de un millón de nuevos pacientes en Australia han recibido recetas de cannabis medicinal para unas 200 afecciones, según un estudio de la Universidad de Sidney. Los consumidores de este producto reconocen tener menos fatiga y alteraciones del sueño, después de 12 meses

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Cannabis medicinal y sus beneficios a largo plazo
Los pacientes australianos a los que se les prescribió cannabis medicinal mantuvieron mejoras en su calidad de vida relacionada con la salud, la fatiga y las alteraciones del sueño a lo largo de un año. Foto: jcomp/freepik

Un nuevo estudio de la Universidad de Sidney (Australia) pone en valor las propiedades beneficiosas, a largo plazo, del cannabis medicinal. Los pacientes a los que se les prescribe reportan, después de 12 meses, menos fatiga y alteraciones del sueño.

Los pacientes australianos a los que se les prescribió cannabis medicinal mantuvieron mejoras en su calidad de vida relacionada con la salud, la fatiga y las alteraciones del sueño a lo largo de un año, según el estudio observacional que difunde PLOS One.

La profesora Margaret-Ann Tait, coordinadora de este trabajo, subraya que la ansiedad, la depresión, el insomnio y el dolor también mejoraron con el tiempo en quienes presentaban afecciones similares.

La investigación sobre los beneficios terapéuticos del cannabis medicinal ha aumentado desde el descubrimiento de las propiedades analgésicas de los compuestos de esta planta.

En 2016, grupos de defensa presionaron al gobierno australiano para que impulsara cambios legislativos que permitieran a los pacientes que no respondían al tratamiento convencional acceder al cannabis medicinal con receta médica. Hasta ahora, más de un millón de nuevos pacientes en Australia han recibido recetas de cannabis medicinal para más de 200 dolencias.

El estudio prospectivo multicéntrico QUEST (QUality of life Evaluation STudy) reclutó a pacientes adultos con cualquier enfermedad crónica, a quienes se les había recetado aceite de cannabis medicinal entre noviembre de 2020 y diciembre de 2021.

La profesora Tait y su equipo recopilaron datos de seguimiento de 12 meses para determinar si las mejoras, previamente reportadas a los tres meses, se mantendrían a largo plazo.

De los 2.744 participantes que dieron su consentimiento y completaron las evaluaciones iniciales, 2.353 también totalizaron al menos un cuestionario de seguimiento y se incluyeron en los análisis; las tasas de finalización disminuyeron a 778/2.353 (38 %) a los 12 meses.

Cannabis medicinal en enfermedades crónicas

Los voluntarios con enfermedades diagnosticadas completaron cuestionarios que abarcaban los síntomas específicos y la calidad de vida relacionada con la salud que abarca la función física, emocional, social y cognitiva, así como el malestar corporal.

Los investigadores descubrieron que las mejoras a corto plazo en la calidad de vida relacionada con la salud general, reportadas a los tres meses, se mantuvieron durante un período de 12 meses.

Las personas con enfermedades crónicas reconocieron mejoras en la fatiga, el dolor y el sueño. Los pacientes con diagnósticos de ansiedad, depresión, insomnio o dolor crónico también mostraron mejoras en los síntomas específicos de la enfermedad a lo largo de 12 meses. Los pacientes tratados por ansiedad generalizada, dolor crónico, insomnio y TEPT mostraron mejoras en su calidad de vida relacionada con la salud.

Los participantes con trastornos del movimiento también mejoraron su calidad de vida, pero no mostraron mejoras significativas en las puntuaciones de la función de las extremidades superiores.

El estudio, según sus autores, fue lo suficientemente amplio como para evaluar a pacientes con una amplia gama de enfermedades crónicas y características sociodemográficas en un entorno real. Sin embargo, al no contar con un grupo de control, reconocen que no fue posible atribuir con certeza los cambios a lo largo del tiempo al cannabis medicinal.

A pesar de esta limitación, los resultados sugieren que su prescripción en enfermedades crónicas puede mejorar el dolor, la fatiga, el insomnio, la ansiedad y la depresión, así como la calidad de vida relacionada con la salud.

Estos hallazgos también insinúan que cualquier mejora se percibiría rápidamente y se mantendría a largo plazo. Según los autores, sus resultados contribuyen a la nueva base de evidencia para fundamentar la toma de decisiones, tanto en la práctica clínica como en el ámbito de las políticas públicas.