Icono del sitio biotechmagazineandnews.com

Alerta de demencia en los músculos

Alerta de demencia en los músculos

La pérdida de masa muscular podría ser una importante señal de alerta sobre el riesgo de demencia, según una revisión. Foto: magnific

La pérdida de masa muscular podría ser una importante señal de alerta sobre el riesgo de sufrir demencia, concluye un equipo de científicos de varios centros de Australia, Canadá, Gran Bretaña, Italia y Tailandia.

En International Journal of Food Sciences and Nutrition se difunde el estudio en el que se refuerza la importancia del ejercicio y cuyos autores subrayan que una buena movilidad y estabilidad reduce las caídas a medida que se envejece.

Los investigadores analizaron un total de 83 estudios que examinaban la relación entre el peso, la grasa corporal, la salud muscular y la demencia. Descubrieron que las personas con sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular) tenían un 42 % más de riesgo de padecer demencia.

Los hallazgos también revelaron una sorprendente diferencia en la relación entre la obesidad y la demencia, dependiendo de la edad de la persona.

Obesos en la mediana edad, o antes de cumplir 65 años, tenían un riesgo del orden del 9 % mayor de padecer demencia, mientras que la obesidad en personas de 65 años o más se asoció con un riesgo un 17 % menor.

La doctora Uraiporn Booranasuksakul, investigadora principal que trabaja en la Universidad de Burapha, en Tailandia, afirma que estos hallazgos demuestran que el peso corporal por sí solo no explica completamente el riesgo de demencia.

“No se trata solo de cuánto pesas; mantener la fuerza y la función muscular también parece ser importante a medida que envejecemos. Nuestros hallazgos sugieren que la pérdida de masa muscular podría ser una importante señal de alerta sobre el riesgo de demencia”, añade esta científica.

Composición corporal y riesgo de demencia

No obstante, para el profesor Mario Siervo, de la Universidad Curtin (Australia), estos descubrimientos también cuestionan la idea de que el riesgo de demencia pueda entenderse simplemente observando el peso de una persona.

“Descubrimos que la obesidad en la mediana edad estaba relacionada con un mayor riesgo de demencia, pero esta relación cambiaba en la vejez. Esto no significa que las personas deban aumentar de peso a medida que envejecen. Más bien, nos muestra que la relación entre el peso corporal, el envejecimiento y la demencia es compleja”, aclara.

Los investigadores también estudiaron la obesidad sarcopénica, en la que una persona tiene poca masa o función muscular y un exceso de grasa corporal. Solo cuatro estudios cumplieron los criterios para esta parte del análisis, y los investigadores no encontraron ningún vínculo estadísticamente significativo entre la obesidad sarcopénica y la demencia.

Siempre según este equipo multinacional y multidisciplinar, “los hallazgos de este metaanálisis confirman y amplían investigaciones previas sobre la composición corporal y el riesgo de demencia. El efecto protector de la obesidad en la vejez contra la demencia coincide con la paradoja de la obesidad documentada previamente en varios estudios”.

El análisis actual -destacan- proporciona evidencia más sólida de esta relación, a través de su mayor tamaño de muestra y metodología más rigurosa. Sin embargo, también se deben considerar los métodos para el diagnóstico de la obesidad, ya que las asociaciones se basaron principalmente en la evaluación del IMC y “el IMC puede no distinguir adecuadamente la adiposidad de la masa magra o capturar los patrones de distribución de la grasa, particularmente en adultos mayores con cambios relacionados con la edad en la composición corporal”, concluyen.

 

Salir de la versión móvil